FUNDAMENTALES EN EL TRANSPORTE DE NUTRIENTES, ACTIVOS PARTÍCIPES DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO, PRECURSORES DE LAS HORMONAS Y AYUDANTES EN EL MANTENIMIENTO DE LAS ESTRUCTURAS CELULARES, ESTOS ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES DEBEN INCLUIRSE EN LA DIETA DIARIA


OMEGA-3

Quizás los beneficios del omega-3 sean los más publicitados, dada su importancia y variedad, que van desde el cuidado de la salud del cerebro y del corazón, hasta efectos positivos sobre el embarazo. Sin embargo, más allá de todo el despliegue informativo de los últimos años, muchos especialistas coinciden en afirmar que este ácido graso esencial habitualmente falta en la dieta moderna. Los alimentos ricos en omega-3 pueden proteger al organismo contra la aparición de ciertos cánceres, como el de colon, el de próstata y el de mama. Además, podrían reducir el tamaño de varios tipos de tumores o evitar su reproducción, especialmente en el caso de cáncer de mama. Estos ácidos inhiben la acción de los estrógenos, causantes del desarrollo de tumores en los senos. Otros de los muchos aportes que este ácido graso esencial ofrece a la salud es la formación de las membranas celulares, así como de las hormonas, el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, el funcionamiento de las neuronas, la correcta formación de la retina y las transmisiones químicas.

Su destacada función cardioprotectora fue comprobada en estudios realizados en Japón y Groenlandia, cuya fuente principal de alimentación es el pescado azul, muy rico en omega-3. Estudios y estadísticas de ambas poblaciones han arrojado uno de los índices de enfermedades circulatorias más bajos. Además, reduce los triglicéridos y disminuye el colesterol malo. También se han comprobado sus propiedades antiinflamatorias en enfermedades de las articulaciones, así como en casos de artritis reumatoide y muchos otros procesos inflamatorios, incluyendo los fuertes dolores menstruales.

Los ácidos grasos omega-3 también combaten el acné, altos niveles de triglicéridos, angina, artritis, asma, ataques al corazón, aterosclerosis, autismo, cáncer de mama, de próstata, hígado graso, trombosis, cociente de inteligencia bajo en niños, entre mucho otros, de allí que la Organización Mundial de la Salud recomienda incluirlos en la dieta cotidiana. Estos ácidos grasos están presentes en los pescados, las semillas de lino y las nueces. Pero de todos los aceites, el más rico en omega-3 es el de pescado graso; sin embargo, aceites como el de linaza, canola, nuez, soya, de germen de trigo o de avellana, también se consideran unas buenas fuentes. Entre los vegetales que lo incluyen está la verdolaga, la lechuga, la soya, las espinacas, las fresas, el pepino, las coles de Bruselas, la piña, las almendras y las nueces.